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Prioritarios

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Prioritarios es una reflexión sobre quién ha de ponerse la vacuna primero en España

Suerte tenemos de estar en el siglo veintitantos. Tras once meses de pandemia se ha conseguido una vacuna. ¡Qué digo una, cinco o más! En España han fallecido cerca de 70.000 personas. Uno de ellos, D. Manuel Matías Fernández Zurdo, buen amigo y guardia civil. En unos días o semanas nuestro gobierno dispondrá de las dosis inyectables para «salvar» a la población, por segunda vez.

Estamos delante de un bicho «hideputa» muy peligroso y contagioso. Ha mutado varias veces con una mortalidad desconocida desde hacía decenas de años. Una pandemia tremenda. Estos virus primero se nos llevan por delante a los más débiles, como todos; luego, conforme vamos bajando la guardia, el resto de ciudadanos corremos el riesgo de la infección y grandes secuelas. En tanto, los científicos investigan y analizan, ensayan y prueban para encontrar la inmunización.

Farmacéuticas

Un buen día las empresas farmacéuticas anuncian sus avances. Los valores en bolsa suben de manera instantánea. Conforme se publican los porcentajes, los inversores ganan más y más dinero. Los gobiernos disparan su alegría. Algunos con la memoria sensible recordamos al presidente del gobierno de este hermoso país llamado España cuando afirmó: «La unidad de la ciudadanía y las instituciones ha permitido vencer al Covid-19». Nuestro «primus interpares» determinó la victoria en junio. ¡Olé!

Prioritarios

Tengo serias dudas sobre la escala de los grupos que deben ser primeramente vacunados. Los 23 miembros del Consejo de Ministros, con sus miembras y ministras —permitan la licencia «chusca»—, son una parte imprescindible de la sociedad española del año 2020. Ellos cuentan con preferencia en muchas actividades diarias, respecto del resto de ciudadanos. Van en potentes coches oficiales blindados y escoltas, consejeros y asesores, fotógrafos y peluqueros, sin olvidar a esas buenas gentes quienes, si es el «cumple» de la ministra, le montan una fiestecita con cánticos, tartas y vídeos «chorras» en sede ministerial.

Universidades

Hubo algún ministro, a quien no se le conoció actividad diaria ni intervenciones parlamentarias en los primeros meses, cuya única imagen da la sensación de volver de algún «after», vestido de «pobruso», con un peinado estilo Boris, primer ministro británico. ¿Cómo se iban a apañar los universitarios sin él? Boris no, el otro.

Tierra, mar y aire

Un salvador de España, de la integridad territorial europea y el Convenio de Schengen. Ha de ir a revisar la cuestión crítica de la llegada de cayucos cargados de emigrantes, que acceden de manera ilegal al territorio europeo, español y canario. Se vio obligado a invertir un par de días para conocer ese aspecto, sin disfrutar de un «hotelazo» en las islas, conforme hizo su familia. Es polivalente, dado que también defendió nuestra frontera, suelo español y europeo, de ser pisado por una persona extranjera, con prohibición de eso mismo, «de pisar», pero pisó y dejó 40 maletas rodantes.

Prioritarios para las vacunas contra la COVID19
Gobierno de España / Reuters

Interiores

No, el jefe de la Policía, Guardia Civil y funcionarios de prisiones, entre otros, está para cuestiones más importantes. Su serenidad y valentía, coraje y templanza, son poco usuales entre las personas de a pie. Igual autoriza el traslado de presos terroristas de ETA, asesinos de funcionarios, políticos y personal civil —víctimas colaterales—, a prisiones cercanas a su lugar de procedencia, que nos echa la culpa a las víctimas de ser intransigentes -¡Vamos no me jodas!—. Controla las situaciones críticas y ni pierde el hambre ni sed. Policías Nacionales delante de una turba de cientos de miles de personas. Piedras, palos, mobiliario urbano e incendios, mientras el tipo se «zumbaba» una hamburguesa, copa de vino y mojito en un garito. ¡Con un par!

Vicepeich

Hay un fontanero excelente en el gobierno. Capaz de chapotear donde nadie lo hizo. ¿Golpistas? ¡Bah, se va y punto! ¿Terroristas? Luchadores por la libertad incomprendidos por la sociedad fascista y franquista. Es tan superdotado que, pese a ser el más femenino de los hombres masculinos, puede decidir sobre la propiedad y la intimidad de una mujer, así como desear «azotar hasta que sangre» a otra. La culpa es de los enemigos de la libertad.

Sin Dios

El personaje fundamental, quien no se tilda de Dios porque le queda pequeño, ese es el más prioritario. Un fenómeno. Le hacen una tesis doctoral y la universidad entrega el título de Doctor. Cambia de opinión día a día y miente como un bellaco a sus votantes sin parpadear ni despeinarse. Si el tipo tiene un bodorrio, pilla el helicóptero; si es un concierto, el avión; de Madrid a Valladolid, se lleva los dos transportes en lugar de ir en AVE. Capaz de vencer a la Covid-19 en junio y decretar un estado de alarma a los pocos meses por culpa del bicho «hideputa». ¿Quién puede igualar a semejante fulano?

Conclusión

Los componentes del Consejo de Ministros han de recibir la vacuna en primer lugar. Ellos son prioritarios para nuestro país. ¿Qué sería de nosotros sin su trabajo, presencia y gestión, labor o forma de joder un hermoso país de Europa? ¡Que se vacunen ellos primero!

Este artículo se publicó en El Español.

Estoy a favor de las vacunas en general y en particular. En esta ocasión, dada la premura en obtener la misma, pienso que los prioritarios, los más prioritarios de nuestra sociedad en España son los miembros del Consejo de Ministros.

He aquí el enlace a «Número ciego», mi cuarta novela publicada.

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