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«Seguridad y el Comando Gañote», de Alonso Holguín F.J.

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Homenaje a Juan Luis Vara Lorenzo, Guardia Civil (DEP)

Seguridad y el Comando Gañote

Las elecciones generales se celebraron hace veinte días, aproximadamente; en menos de otros veinte concurriremos otra vez a las urnas. Las Cortes Generales anunciaron la compra de nuevo material informático para los senadores y diputados. Al parecer, tras una legislatura, los dispositivos entregados quedan obsoletos. Esos armatostes son los más altos de gama, suponiendo un coste cercano al medio millón de euros; 500.000€ en tabletas electrónicas, que deberán sumarse a los teléfonos móviles y conexiones de Internet en sus domicilios. ¿Cómo han llegado hasta allí sin ellos? Son “parlamentarios”. Hablen y dejen de enredar con las pantallitas.

El viernes pasado, junto a compañeros del Cuerpo Nacional de Policía, fueron se encargaron de portar a hombros el féretro con el cadáver del ex vicepresidente del Gobierno, D. Alfredo Pérez Rubalcaba. El Comando Gañote, ese lleno de camaradas, amigos y compañeros de la PSOE, que no siempre confluyen las tres condiciones, iban detrás compungidos a rendir homenaje durante unas horas.

Unos miles de señoras y señores celebramos de luto el 175 aniversario de la fundación de la Guardia Civil. Sí, de luto he dicho, pero no por ese fallecido. En el corazón, alma y sentimiento por todos los que se fueron al cielo, a continuar el Servicio al resto allí arriba y por otros olvidados aquí en la tierra. Se dice que a los Guardias Civiles nos quieren en los momentos duros, cuando es más difícil aguantar el tipo.

La Agrupación de Tráfico se trata de uno de los buques insignia del Benemérito Instituto. El presupuesto de la Dirección General de Tráfico provee de los mayores y mejores adelantos para la prestación del Servicio. Esa Dirección General destina millones de euros en la compra de helicópteros. Esos aparatos son provistos de unas cámaras para vigilar la velocidad de los conductores y sancionar aquellas infracciones durante el tránsito por las vías. En otras ocasiones nos muestran los ingenios puestos en trípodes para vigilar esa velocidad, su instalación en vehículos, incluso el acople a las motocicletas, que bien parecen de película con alto presupuesto. ¿Y los drones? Esos instrumentos propulsados por hélices y sin piloto también conforman parte de la flota. Desconozco si también llevan instalado un sistema para el control de la velocidad; no sería de extrañar. Sí, correcto, en beneficio de la “seguridad” del tráfico como medida de vigilancia. 

¿Y los vehículos? Nos enseñan la adquisición de unos turismos para el servicio de los agentes. Los millones de kilómetros que recorren justifican esas inversiones. De hecho, el buen uso de los mismos hace que tengan una vida útil de varios cientos de miles de kilómetros y años cada uno. ¿Y las motocicletas? Fantásticas, pero incompletas.

El Comando Gañote, formado por el Gobierno y la oposición que antes tuvo la responsabilidad del Gobierno, se olvida de actualizar la “seguridad” de los agentes. Sí, de los Guardias Civiles que prestan servicio a los ciudadanos, compañeros, hermanos, amigos de aquellos llamados para subir las escaleras con un féretro a cuestas o dos si fuera preciso: por España… y por cojones.

Aquel Comando Gañote lleva ignorando las medidas de seguridad desde hace muchos años, demasiados. El chaleco de sistema airbag es uno de los mayores avances. Se activa mediante un anclaje al separarse el piloto de la moto. Se infla alrededor de las zonas más sensibles de la persona, proporcionando una defensa fundamental ante caídas e impactos.

¿El coste? Su precio unitario no supera la mitad de una tablet que comprarán las Cortes Generales para nuestros representantes electos. ¿Y si se dotara de uno de ellos a cada agente como en el caso del casco? El precio se reduciría mucho al adquirir miles.

El sábado día 11 de mayo de 2019 D. Juan Luis Vara Lorenzo, Guardia Civil de 44 años, fallecía al salirse su moto de la carretera cuando escoltaba una prueba ciclista en Mojados (Valladolid). Deja esposa y dos hijos de corta edad. Juan, el bueno de Juan, el alegre Juan, algunos tuvimos el honor de conocer a una bellísima persona. Su sonrisa fácil, carácter bonachón y facilidad para ver el lado bueno de la vida, quizá hubiera continuado entre nosotros, si el maldito Comando Gañote aflojara su vidorra de aviones, helicópteros, conciertos, tablets, teléfonos en pos de la seguridad de los motoristas de tráfico, entre otros.

Un excelso miembro emérito de esta sociedad acudió a Valladolid el día del entierro de Juan, el maravilloso amigo Juan. A diferencia de Guardias Civiles, emérito se fue de comida y corrida de toros, mientras el féretro pasaba a menos de 1 kilómetro del coso:

        —La nobleza no es patrimonio de la monarquía. ¡Qué buen vasallo si tuviera buen señor!

Con todo mi cariño a los Guardias Civiles y, especialmente, a mi amigo fallecido en acto de Servicio Guardia Civil D. Juan Luis Vara Lorenzo, descanse en paz.

        —¿Conjuntivitis papá? -dice mi hijo.

        —Sí, otra vez -mientras me ve llorar.

Autor: AlonsoHolguín F.J.

Publicado en «El Español«

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