«Robo», escrito por Alonso Holguín F.J. para Ruta 608

Getting your Trinity Audio player ready...

«Robo», escrito por Alonso Holguín F.J. para Ruta 608

 

Los grupos sociales se dotan de unas reglas para convivir entre los humanos. El respeto de ellas es imprescindible para garantizar el día a día e ir avanzando con aprovechamiento de todo el conjunto.

 

Las normas se basan en la experiencia de los siglos, ya que los años se quedan cortos en este tema. España, nuestro hermoso país de residencia, proviene de la cultura romana y, al igual que Europa, de la tradición cristiana, apostólica, incluso algo romana.

 

El séptimo mandamiento -tipo preceptos simples de esa creencia- dice:

 

-No robarás.

 

Dicho principio se castiga en todo el mundo con diferentes condenas. Si volvemos la vista al oriente, el Código de Hammurabi -antes Persia, ahora yacimientos de petróleo como si no costara- se aplicaba la Ley del Talión en los términos jurídicos. Era un código legislativo consistente en reparar el daño causado, conforme se había originado. Por ejemplo: si uno sacaba un ojo a otro, al culpable se vacíaba uno de los suyos; a un ladrón establecía cortar su mano.

 

La cultura, civilizaciones y la ciencia han ido avanzando de forma progresiva. Los ingleses fueron tomando tierras de nativos americanos -indios mayormente- en el siglo XVIII y XIX. El mayor valor de un individuo era su montura: el caballo. Las grandes extensiones del territorio, ausentes aún las comunicaciones de nuestro siglo, precisaban del animal para desplazarse de un lado a otro a voluntad y/o necesidad.

 

La física evolucionó; la sociedad fue cambiando; la maldad continuaba. El término «cuatreros» distinguía a los ladrones de caballos. El naciente país instauró la pena de muerte en la horca a dichos delincuentes.

 

Hace unos días han robado la moto 2323HSR Kawasaki Z1000 a mi hermano Maxi, de COPS A.P.M., aparcada en el garaje de su domicilio. Ladrones hijos de mala madre se han llevado una moto aún por completar el pago al fabricante. Estamos en España, año 2017. Espero devuelvan lo hurtado y obtengan Justicia del estado… porque, si algún motero de bien logra encontrar al autor o autores del robo, a Dios pido tenga clemencia… aunque no lo garantizo.

 

Miremos bien antes de comprar algo robado, aunque sean piezas: delito de receptación. Y recordemos:

 

-No hacer a nadie aquello que no queremos nos hagan a nosotros.

 

Esto de los «derechos» de los ladrones… creo se nos ha ido de las manos. ¿Quién no añora «viejos» tiempos?

 

Fue publicado en www.ruta608.com programa 82.

 

Publicaciones Similares

  • «Señalización motera», de Alonso Holguín F.J., para Ruta 608

    «Señalización motera», de Alonso Holguín F.J., para Ruta 608 Señalización motera La circulación está regulada por leyes, si bien la señalización motera no. Hemos de respetar las mismas, ya que son la base para evitar accidentes, no ya personales, sino aquellos que puedan dañar a otras criaturas. Las motocicletas y la vida motera tienen la versatilidad de avanzar o alcanzar una velocidad punta en menos tiempo. Ello conlleva alcanzar el siguiente semáforo rojo en un tiempo menor que un vehículo automóvil, de los llamados «latas». Unos y otros compartimos el espacio por donde circulamos. Diferentes tamaños, colores, cilindradas, números de ruedas, hemos de respetar a quien va en la misma dirección y, por qué no, en la vía en dirección opuesta. La educación es algo que se presupone en el año 2017. La necesidad de movilidad entre puntos geográficos ha alcanzado cotas inimaginables hace apenas 100 años. Ahora se piensa en llegar a Marte… ¡con lo bien que se está en la Tierra! Hoy en día todavía pervive, con muchas mejorías, el placer de hacer kilómetros en motocicleta. En este mundo hay dos tipos de gente: unos que se mueven en moto -o en ruidos-, otros calificados como moteros. ¿Cómo diferenciar unos de otros? Educación. Hay varios tipos de señales en el mundo de las dos ruedas a motor. Uno es conocido y usado mucho: levantar la mano con la señal «V» cuando te cruzas con otra moto. Resulta tierno, conmovedor, recordar la primera vez que vi y recibí dicho saludo. Sin embargo, hay otro más reconfortante: un casco en el suelo antes de la rueda trasera de una moto. Es la señal de avería y necesidad de ayuda. He dado la vuelta, frenado y acompañado a más de un compañero estacionado con esos parámetros. Las gracias, abrazo y saludo al despedir colmaron de alegría cuando nos despedimos. Ésa es una de las grandes diferencias entre llevar dos, tres o cuatro ruedas motorizadas. ¿Sabías esa señalización motera? Espero y deseo que haya más moteros y menos «gilipollas» montados encima de ruidos. Alonso Holguín F.J.

  • «Emoticonos chachis», de Alonso Holguín F.J., para Ruta 608

    «Emoticonos chachis», de Alonso Holguín F.J., para Ruta 608   Estamos en el siglo de la conexión, distribución y comunicación de datos por diferentes medios. La información fluye de lado a lado del planeta Tierra en escasos segundos. Es más, ciertos programas informáticos, donde colgamos toda nuestra vida y consultamos las hazañas de otros, nos…

  • |

    «Una moto con puertas», de Alonso Holguín F.J., para www.ruta608.com

    «Una moto con puertas», de Alonso Holguín F.J., para www.ruta608.com Sobre la incongruencia de la seguridad…     La legislación obliga a revisar los artefactos mecánicos de ruedas de manera periódica. El primer trámite tiene lugar a los cuatro años desde la matriculación del mismo: Inspección Técnica de Vehículos. Luego, cada dos en el caso…

  • «Sólido suelo», de Alonso Holguín F.J., en Ruta 608

    «Sólido suelo», de Alonso Holguín F.J., en Ruta 608   La primavera ha llegado. Ello indica el aumento del polen en suspensión, el cambio de la ropa de invierno a verano y el florecimiento de la estupidez inconsciente de algunos humanos sobre ruedas.   El momento de adquirir una máquina es maravilloso. Nos acordamos del momento de la elección, el color y el «careto» al comprobar la financiación, cuando nos dicen:   -¡Sí, se puede! -creo es la única vez que me ha gustado esa conjunción de palabras.   Después nos dirigimos a una tienda de ropa especializada. Colores vivos o negro… en este mundo hay pocas cosas intermedias; elegimos casco, chaqueta y guantes. Incluso en los comienzos nos sirven otras prendas similares: la chaqueta de cuero, el plumas viejo y esos guantes de una jornada de esquí para mínima protección.   El vendedor de la tienda -algo que hizo ya algún amigo- nos advierte:   -Procura ir con pantalones largos y no tocar el tubo de escape cuando esté caliente… se pone que arde…   Ríete, ríete, pero todos hemos arrimado la mano para verificar la temperatura sin tocar el componente… y sí, está caliente de cojones.   La ropa va variando dependiendo la temporada, años y, desgraciadamente, porque ensanchamos huesos o cultivamos musculatura inexistente los primeros 30 de la vida. El culpable es el fabricante de cerveza; tiene lo suyo quien se ocupa de criar cerdos y convertir sus carnes en delicias… no hemos de olvidar a los Reyes Católicos, entre otros: sin ellos, con toda seguridad, España sería diferente.   Decía al principio la llegada del tiempo bueno. La Universidad Politécnica del Galgo Negro ha publicado un estudio trimestral del Área de Física en Movimiento. El punto más destacable es afirmar la dureza del suelo que, al ser asfaltado, supone una auténtica lija para la piel humana. Aún estando en el siglo XXI se desconoce material para hacer carreteras y evitar esos daños. Por ello, aconsejan llevar casco, chaqueta, pantalones, guantes y zapatos -o botas- cerradas para evitar daños en caso de caída.   La llegada del calor es un acicate para rodar y un estímulo para no bajar la guardia en seguridad. Esta semana ya he visto a gente en mangas de camiseta corta y sin guantes pilotando una moto. En breve llegarán pantalones cortos, chanclas y caídas dolorosas.   Queridos, el suelo está duro y duele un güevo: la chapa de tu moto es tu chupa, calamidad.     Puedes oír este maravilloso programa aquí.

  • «Derechos torcidos», por Alonso Holguín F.J., para Ruta 608

    «Derechos torcidos», por Alonso Holguín F.J., para Ruta 608 Las democracias «modernas» se articulan bajo los epígrafes de la Declaración Universal de Derechos Humanos. El respeto al de al lado consiste en uno de los principios sociales de nuestra civilización, atrevida palabra. Ser civilizado se podría resumir: -No hagas al vecino aquello que no quieres…