“Alma encogida”, de Alonso Holguín F.J.

“Alma encogida”, de Alonso Holguín F.J.

Publicado en el Diario Digital “El Español”

 

-Necesito un teclado resistente al agua salina que brota de mi alma…

El equipamiento de los vehículos a motor ha experimentado muchos avances en los últimos años. Se muestran avances en el consumo de combustible -el petróleo y derivados están en poder de cuatro-, avanzando la tecnología eléctrica como alternativa. El utilitario pequeño de mi familia, que apenas consigue alcanzar los 120 km/h cuesta abajo, tiene conexión USB y limitador de velocidad.

La seguridad tiene varios puntos fuertes. Se han dotado de sistemas anti-deslizamiento, anti-bloqueo y otros cuantos con prefijos para el exterior de la circulación. El interior traen de serie sistemas de anclaje y protección para los golpes -cinturones de seguridad y airbag-, para proteger los cuerpos dentro del habitáculo.

Los traslados de un lado a otro han implementado sistemas para la navegación, bien equipados de serie, bien adicionales e incluso instalados en navegadores externos o telefonía móvil. Nos hemos vuelto vagos ya que, en lugar de consultar un mapa para ir de un lado a otro, escuchamos una vocecilla:

-Gire a la derecha / izquierda en doscientos metros… -ahí todos hacemos caso, independientemente de la ideología.

Hay chismes con radio inteligente, sintonizando dependiendo de la localización nuestra emisora favorita. He visto un anuncio donde se publicita Wifi en el interior, otros vienen con monitores de reproducción de imágenes. Es cierto la utilidad de servir información, tanto o más que el procesamiento de la misma por el cerebro. ¿No tenemos suficientes pantallas en nuestra vida diaria?

La conducción necesita de cuatro, cinco o seis de los sentidos que tiene el humano. Los aparatos electrónicos sirven para distraer dos de nuestras principales percepciones: vista y pensamiento. Además, pese a ser un consejo avalado por las privilegiadas mentes de atención sanitaria, algunos siguen fumando al conducir, ocupando parte de su atención en aspirar y expirar humo, depositar la ceniza en el habitáculo correspondiente.

Los animales necesitamos estar hidratados para tener una salud óptima; ello obliga a llevar a mano un recipiente con líquido -sin alcohol- en muchos de los desplazamientos. Es más útil y saludable que el tabaco. ¿No te parece?

Las tecnología descritas precisan de un elemento único e imprescindible para poner en funcionamiento, más o menos correcto, de todos ellos: el animal humano. Una criatura ha de iniciar el motor, engranar las marchas, determinar velocidad y dirección del útil a motor. Su labor no finaliza ahí, no; pese a tener todos los avances electrónicos y mecánicos, este “animalico” deber procurar atención para evitar perjudicar a otros usuarios de la vía.

Unos semejantes de su misma especie trabajan para el resto en las carreteras. Son agentes de la Guardia Civil, algunos dentro de la Agrupación de Tráfico. Es habitual recuperar la serenidad al sentir su presencia cuando tienes un problema. Los avances tecnológicos han llegado a su trabajo hace tiempo, dotando de prendas reflectantes para su servicio diario a los ciudadanos:

¿Has sentido el calor del asfalto en un día de verano? Ellos están ahí. ¿Te acuerdas del frío invierno, heladas y nevadas en las carreteras? Ellos continúan ahí. Son tu seguridad y auxilio en carretera; significan protección y trabajo para los ciudadanos. Sí, sí, también nos sancionan cuando cometemos infracciones, ya que velan por el cumplimiento de la Ley. Por cierto, eso se llama lealtad.

Antonio Moreno, un compañero del SEPRONA de Granada, recibió el impacto del retrovisor de una furgoneta en el mes de septiembre de 2016, mientras auxiliaba a un vehículo parado en el arcén. Arrastró su cuerpo varios metros con el resultado de: rotura de omóplato, rotura de apófisis de tres vértebras, cinco fracturas de tibia y peroné de pierna izquierda. Lleva siete operaciones y continúa de baja médica.

Cayetano Domínguez, compañero del Destacamento Especial de Tráfico de Madrid, estaba interviniendo con un turismo en el kilómetro 20,700 de la A-1. Un camión pequeño golpeó con el retrovisor y luego con la cabina. El bueno de Cayetano falleció en el acto. La noticia llegó a la Unidad de manera tremenda. Había estudiado en el Colegio Infanta María Teresa de Huérfanos de la Guardia Civil, pared con pared a la Unidad de su actual destino. Deja en este mundo viuda y un hijo de corta edad.

El miércoles un vehículo camuflado de la Agrupación fue arrollado por otro en Segovia: siniestro total del turismo. El compañero herido leve.

¿Son necesarios tantos “chismes” en el interior del vehículo? El “instrumento” más necesario es el cerebro del humano. Ha de estar pendiente en cada segundo, momento y situación para manejar la máquina a motor que dirige con manos y pies. El buen uso de tu cerebro garantiza la seguridad del resto de criaturas humanas.

Un fuerte abrazo a todos los compañeros de la Guardia Civil y a las familias de los fallecidos, desde mi alma encogida por el dolor…

 

Fuente: El Español

 

En recuerdo de todos los fallecidos en acto de servicio…